El Papa Urbano IV creó la fiesta del Corpus en el año 1242, y ya un siglo más tarde la fiesta tenía como eje una interesante procesión donde el carro triunfante con el Cuerpo de Cristo consagrado se mezclaba con todo un rosario de
bestias, gigantes y cabezudos, diablillos y bailes. Es una inmejorable ocasión para recorrer España observando muchos bailes tradicionales antiguos que han quedado fosilizados en la memoria colectiva. En la foto, cuadrilla del
Ball de Bastons de Solsona (Lleida).