viernes, 7 de octubre de 2011

EL BAILE DEL RONDÓN

La forma de baile en ruedo o en rondón es una forma coreográfica muy conocida en toda España. bajo las denominaciones de rondón o redondón se bailaba en Ávila, pero también era muy popular en las sierras de Madrid, Segovia y Toledo. Interpretado con dulzaina y tamboril, con la desaparición temprana de estos instrumentistas en la primera mitad del siglo XX, en favor de la rondalla de cuerda especialmente en Madrid (Chapinería y Robledo de Chavela, Guadarrama y El Escorial) y Ávila (Cebreros, El Tiemblo, Navalmoral...) fue perdiendo su carácter asentado. En los primeros tiempos la bandurria imitaba el picado quebrado de la dulzaina en compás de 5/8 en sus trinos, pero poco a poco el rondón se suavizó y pasó a interpretarse en ritmo ternario, como sucede en Piedralaves, Serranillos o Villanueva de Ávila. Solamente en Hoyocasero (Ávila) se ha conservado el rondón de gaitilla (dulzaina) y en ritmos quinarios, los demás los resuelven en grupos de rondalla en 3/4 aunque en ocasiones se advierte, como en el caso el rondón de Chapinería, un cierto aire quinario en algunas de las partes, donde un tambor redobla entre las mismas como en el caso del de Brunete (Madrid). En la foto, baile del Rondón en El Escorial, hacia 1856. En el enlace baile del Rondón de Hoyocasero (del baile serrano abulense) por Corrobla de Bailes.

lunes, 3 de octubre de 2011

LA DANZA DE CASTROMOCHO (PALENCIA)

La localidad terracampina de Castromocho ha conservado la danza de danzantes en honor a La Reina de los Ángeles, el tercer domingo de septiembre. Desgraciadamente se perdieron los paloteos hace ya muchas décadas. Paloteos que suponen una de las referencias escritas más antiguas, de este tipo de bailes, en la provincia de Palencia (allá por el siglo XVII). Castromocho conservó dos agrupaciones para la danza, una para la romería de La Reina de los Ángeles y otra para la Octava (esta última a cargo de la Cofradía del Santísimo Sacramento). Se diferenciaban únicamente en la cinta que, cruzada al pecho, llevaba las iniciales de la Cofradía de la Reina de los Ángeles (R.d.A.) o las del Santísimo Sacramento (S.S.) elaboradas en telares manuales, generalmente por presos, y adornadas con medallas de la Virgen. El resto de la indumentaria de la danza ha conservado el doble enaguado característico de la Tierra de Campos (y de otras comarcas hispanas) en este caso con una sobrefalda de color rojo y un pequeño mandilín blanco, junto con las cintas formando la V y la M de la Virgen María y el pañuelo coronil. La danza se acompaña con castañuelas con un único paso "el punteado", mirando al estandarte para depués girarse danzando hacia la Virgen. Uno de los momentos más importantes de la procesión tiene lugar cuando la danza es ejecutada en el interior de la iglesia de San Esteban (a pesar de las múltiples prohibiciones a la danza dentro de los templos, a lo largo de los siglos), para luego seguir el recorrido hasta la iglesia de la Reina de los Ángeles. La talla es una interesante imagen barroca de la escuela andaluza.

martes, 27 de septiembre de 2011

LAS PRENDAS FEMENINAS: LAS MANTILLAS DE CEÑIR



De las prendas arcaicas de la indumentaria tradicional queremos resaltar las mantillas de ceñir. Poco sabemos de estas interesantes piezas que cubrieron las cinturas de las mujeres, a modo de saya, en los indumentos peninsulares más antiguos. Gustavo Cotera en su Indumentaria Tradicional de Aliste y Concha Casado en su Indumentaria Tradicional de las Comarcas Leonesas (dos obras de referencia para el que quiera adentrarse en los complicados caminos del vestir local) nos hablan, en los protocolos notariales, de “mantillas de zeñir” tanto en Aliste como en Maragatería (donde la mujer se dejó seducir prontamente por los rodaos adornados con terciopelos y azabaches, abandonado el indumento más genuino y antiguo) así como en la Ribera del Órbigo y alguna otra tierra de la franja del oeste del Duero. Pocas referencias vivas pudieron aportar a esos apuntes protocolarios. Pero ¿a que nos referimos cuando hablamos de las mantillas de ceñir?.  Algo de luz nos arrojan las referencias que han llegado hasta nuestros días en el traje de tierras castellanas. En concreto, las mantillas de ceñir, o simplemente “las mantillas”, se mantuvieron en las provincias de Ávila y Segovia, en algunas localidades (El Barraco y San Juan de la Nava en Ávila, o Bercial, Pinarnegrillo, Ortigosa del Monte y algunas más). Piezas que se corresponden con lo que, a grandes rasgos, sería un manteo de vuelta o rodao y que difieren, sobretodo, en la colocación de la pieza. Así, las mantillas de ceñir castellanas han conservado la forma genuina de ponerse con la apertura hacia delante, y en el caso de las avilesas, vueltas hacia atrás, lucidas en muchos casos a pares. Desgraciadamente estas interesantes piezas han sido las grandes olvidadas en los trabajos de indumentaria tradicional. En Ávila, los estudios se han centrado en la descripción de los manteos de tirana picada característicos mientras que en Segovia el término “mantilla”, para estas piezas, no aparece descrito en las últimas publicaciones, donde se hace más hincapié en los manteos de tiranas. En los grabados de Cano y Olmedilla (1777): maragata con “mantilla de zeñir” o “mandil de atrás” y una serrana avilesa con esas “mantillas” vueltas tan características. En las fotos, mantillas segovianas que deben lucirse con la apertura hacia delante, adornadas con picado (de la obra La indumentaria tradicional segoviana. Ángela López García Bermejo y Esther Maganto Hurtado. Caja Segovia Obra Social y Cultural. 2000).


miércoles, 14 de septiembre de 2011

EL BAILE A LO MENUDITO DE LA VEGA DE SALDAÑA

"Hay un baile muy gracioso y alegre, que no se baila en todo el distrito saldañés, sino que parece ser patrimonio exclusivo de los cinco pueblos que dependen del ayuntamiento de Villota del Páramo. Estos pueblos son: San Andrés de la Regla, Santa Olaja, Barrios, Villosilla y Poza de la Vega.

No me puedo explicar, por qué este baile ha quedado localizado en estos pueblos, y no se ha extendido por toda la comarca; ya que es tanto o más alegre que la Jotilla y muy vistoso. Se llama “A lo menudito” y es una especie de la Rueda tan popular por tierra de Campos, pero con un ritmo mucho más alegre y movido que ésta.

Cuando yo la vi bailar, me hizo la impresión de ser un baile de transición entre la majestuosa y señorial Rueda de Campos, y el picaresco y dislocado “Baile a lo alto” de la montaña palentina."

Así describía el Maestro Moro el Baile a lo Menudito de la Vega de Saldaña, en Palencia, todavía muy vivo en 1952. Pero poco encontró de este baile binario Emilio Rey algunas décadas más tarde.

El baile sirvió de remate de los bailes binarios tan bien representados en la cercana Montaña Palentina y aún se conoce la copla siguiente en media Castilla:

Báilalo menudito,
pícalo llano
que el galán que te ronda
te está mirando.

El nombre del baile alude, sin duda a la forma recogida y elegante de bailar, pero poco más se puede aportar a este interesante baile de la Vega palentina, pues desgraciadamente es uno de los bailes que no se han recuperado en las últimas décadas.

jueves, 1 de septiembre de 2011

EL REGALO MÁS PRECIADO PARA EVA PERÓN

Acaba de finalizar en Buenos Aires una más que interesante muestra del regalo más preciado que el pueblo español realizó a Eva Perón en su visita a España allá por 1947. Cada una de las provincias del país confeccionó un traje típico de sus comarcas que fue obsequiado en unas cestas de mimbre con forma de mujer. Al otro lado del Atlántico viajaron no sólo los trajes sino también todos sus complementos, ropa interior, joyería, zapatos. Muchos de ellos fueron confeccionados a medida para la mandataria pero entre la colección aparecen singulares piezas antiguas que forman, en su conjunto, un más que interesante patrimonio. Desde 1967 tan singular regalo forma parte de los fondos museísticos del Museo de Arte Español Enrique Larreta. Una colección a descubrir.

domingo, 28 de agosto de 2011

LAS FUENTES DOCUMENTALES: LAS IMÁGENES VESTIDERAS

Sartales, arracadas, joyeles y cadenas relumbran en el pecho  -o en ocasiones en todo el cuerpo- de  las imágenes religiosas, como favores que los devotos han recibido y que se vuelven ofrendas a la Virgen o al Santo como acción de gracias por las ayudas concedidas o la sanación lograda. Los camarines de las vírgenes de toda España guardaban celosos, como verdaderos joyeros, toda suerte de ofrendas de cera y exvotos,pero también joyas preciosas, medallas, cuentas, anillos, pendientes, collares, botones, broches, cruces y relicarios donados por los feligreses y que adornan muchas tallas populares los días de fiesta en lo que fueron galas de otros tiempos, y que, en su momento, los devotos oferentes vieron orgullosos, y emocionados prender de los dedos, orejas o al pecho lo que fueron sus joyas personales. En muchas parroquias se conservan estas piezas, en tallas y obras pictóricas se muestran estos detalles, pero pocas tan lujosamente como la imagen de la Virgen de los Desamparados de Valencia, al menos a mediados del siglo XVII (Tomás Yepes, Virgen de los Desamparados. 1644. Monasterio de las Descalzas Reales de Madrid. Patrimonio Nacional).

lunes, 22 de agosto de 2011

EL INDUMENTO COMO FUENTE DE INSPIRACIÓN PUBLICITARIA


El uso de la indumentaria tradicional como gancho publicitario, ligado a productos locales, es algo que se ha repetido a lo largo y ancho de todo el planeta. En España, es a partir del siglo XIX donde el vestir tradicional se estampa en cartelería que acompañará principalmente alimentos muy consumidos como aceites, harinas, licores, o legumbres, normalmente lucido por una muchacha que dará nombre al producto (la castellana, la asturiana, la fallera....). En muchos casos este tipo de publicidad ayudó a formar el estereotipo folklórico de una comarca. La globalización de la producción alimentaria, el desuso de este tipo de iconos considerados trasnochados en publicidad, y el hecho de que estuvieran ligado a productos muy locales, ha hecho que sean escasos los ejemplos que todavía perviven. En las fotos, aceites del Bajo Aragón, pipas de Ávila y caja de dulces de Guadalajara todos usando el indumento tradicional.


lunes, 15 de agosto de 2011

DE PITOS Y CASTAÑUELAS EN TIERRAS DE PALENCIA

Aunque el instrumento es el mismo -dos palas de madera que se golpean una contra otra- nuestros paisanos , en tierras castellanas, distinguen, no sin ciertas confusión a veces, las castañuelas de los pitos y éstos de las tarrañuelas. Por castañuelas se entiende el formato habitual de estos instrumentos, de corte andaluz y flamenco, y que se adquieren en las tiendas en épocas más modernas y vinculadas a los movimientos de los colectivos de coros y danzas. Por el contrario en los bailes y danzas naturales se tocaban los pitos y las tarrañuelas, siendo los hombres los tañedores de estos instrumentos. Aunque pocos, aún hemos alcanzado a ver y registrar los toques de castañuelas -utilizaremos de manera genérica este término- para los bailes de la jota y las danzas procesionales en sus diferentes medidas (5/8, 3/4, 3/4 y 8/8), en lo que se conoce como danza, contradanza o danza al punteado, además de ser instrumento habitual, y en ocasiones casi exclusivo, para que determinados colectivos como es el de los pastores interpreten sus rondas navideñas y villancicos, acudiendo  a la misa navideña de gallo “cascando las castañuelas”.

Por pitos se entienden  a una castañuela de corte local, propia de la zona y diferente al modelo habitual y moderno flamenco. En las localidades en las que se conservan ambos instrumentos de diferente tamaño -se reserva el término pito, para referirse al de menor tamaño-.

Labradas profusamente con navaja por motivos geométricos, bandas y picos, en los que a veces se leía el nombre del propietario, de la persona a la que se destinaba, la fecha y alguna frases agradables como “Viva mi dueño” o “Soy de Fulano de tal” y anudadas al dedo corazón con cintas o cuerdas de colores. Anilinas y tintes vegetales completaban la decoración en lo que serían unas coloristas artesanías. Los pitos que eran de menor tamaño, podían ir asimismo decorados con los mismos motivos geométricos y se anudaban en el dedo gordo de cada mano, chascando los dedos sobre ellos.

La fabricación corría a cargo de algunos ebanistas y carpinteros, por aquello del dominio de la madera y sus útiles de trabajo, aunque casi siempre fueron los pastores, que entretenidos en el campo con sus rebaños, pasaban las horas cortando, recortando y tallando todo tipo de utensilios en principio de uso habituales, cucharas, cajitas de adorno, ruecas, muñecos, etc. y especialmente castañuelas que regalaban a los propietarios de los rebaños, en pago de algún favor o por simple distracción. La madera empleada era de muy diferente factura, aunque especialmente se empleaba la de encina por su dureza y sonoridad.

En la localidad de Villamediana (Palencia) los viejos danzantes al son de flauta de tres agujeros y tamboril, acompañaban la danza con dos toques: El  “carracasclás”  el “tacalacatá”, en lo que ordenaba un ritmo de danza en compás de 5/8 y otro de remate en 2/4.

También en la Montaña  Palentina fue asimismo instrumento masculino para el baile, muy alejado del recuerdo leonés de los puertos donde las mujeres acompañaban con destreza los bailes del pandero emparentadas con las asturianas. Aunque olvidado el uso casi incluso masculino -solamente conocimos un tocador en Herreruela de Castillería, que las tocaba de joven al baile- de otro lado del límite provincial, en la indisoluble montaña cántabra, afloran algunos testimonios de uso femenino de las tarrañuelas en el cercano valle purriego, ya en Cantabria, y en tierra dentro de La Montaña. Todos los demás testimonios del uso montañés, que los hay, son justos y escasos en la utilización del instrumento, en comparanza a la Tierra de Campos y el Cerrato.

Fuera de los colectivos de paloteo y danzas, obligado en los ocho componentes de la cuadrilla, la castañuelas acompañaron todo el desarrollo de la jota y la redondilla de Tierra de Campos -no sólo los estribillos-, y los bailes a lo ligero montañeses junto a la dulzaina y la pandereta, aunque solamente algunos aficionados -pero diestros tocadores- se hacían acompañar con los instrumentos en los bailes festivos.


lunes, 1 de agosto de 2011

CORROBLA DE BAILES EN CERVERA (PALENCIA)

El próximo día 15 de agosto por la tarde, Corrobla de Bailes pondrá en escena su espectáculo del Baile tradicional de los Montes de Torozos en la villa montañesa de Cervera de Pisuerga, al norte de la provincia de Palencia. Acompañarán al baile tradicional las danzas de palos de Becerril de Campos, recientemente recuperadas.

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